El colegio Campestre San José, (Antiguo Siervas de San José ), fue fundado en febrero de 1964 por la congregación Siervas de San José. Se inicia en una casa finca situada en la calle 77 entre las carreras 7 y 9 de la ciudad de Bogotá con el nombre de Colegio Madre Purísima, nombre que posteriormente le fue cambiado por Colegio Siervas de San José, ya que una ley del Ministerio de Educación exigía que ningún colegio tuviera nombre extranjero. Por otro lado la comunidad religiosa que lo fundo decidía asignarle el mismo nombre Siervas de San José.

Surge a solicitud de los padres de familia de la sesión infantil del Colegio San Bartolomé de la Merced, propiedad de los padres jesuitas y dirigido en ese momento por las Siervas de San José, quienes deseaban para sus niñas una educación similar a la que venían recibiendo sus hijos varones.

Se inicia con un grupo pequeño de alumnas distribuidas en grados de Prekinder, Kinder y Primero elemental. Año a año va creciendo desde Prekinder y ascendiendo hasta alcanzar el Último curso de bachillerato en 1974, año en el que se gradúa la primera promoción de bachillerato.

En 1968, las instalaciones, que habían ido complicándose cada año resultaron insuficientes para escoger el número de niñas con el que ya contaba el colegio, por lo que se comienza a construir una nueva sede.

En 1969 al lugar en donde hoy está ubicado el Colegio: Calle 128B No 29-80 barrio la Calleja.

Dentro de la sencillez que siempre caracterizó al colegio, su práctica educativa respondiÓ durante mucho tiempo a esquemas burgueses determinados por la clase social a la que iba dirigida (clase media, media alta y alta) y al medio en el que estaba ubicado (sector residencial de clase acomodada).

A raíz de la convención hecha en el concilio vaticano II sobre la vida religiosa, la iglesia detecta que grandes sectores populares, especialmente en América Latina, estaban desatendidos y las comunidades religiosas en su gran mayoría ubicados en medios acomodados.

Es entonces cuando la iglesia apoyada en que las congregaciones religiosas surgen como respuestas a necesidades bien concretas de la sociedad, especialmente de los menos favorecidos, hace un llamado a los religiosos a que revisen sus orígenes y vuelvan a aquello por lo que fueron fundadas. Al mismo tiempo los invita a hacer presencia en los sectores menos favorecidos de la sociedad.

Las siervas de san José, como respuesta a este llamado inician un proceso de profundización y dentro de Él un acercamiento al mundo obrero a cuyas necesidades pretendían dar respuestas sus fundadoras.

Los nuevos lineamientos seguidos por la congregación a la luz de esa reflexión, van a repercutir el enfoque del colegio, desde el que como colegio cristiano y dirigido por las siervas de San José se quiere dar una orientación más social y liberadora, y buscar la forma de ir acercando a las alumnas a tomar conciencia de la situación de pobreza u injusticia que vive el país para que desde el colegio mismo y después como profesionales cristianas se involucren y comprometan en el cambio social y favorezcan unas mejores condiciones para todo.