El tercer foro de filosofía de Estudiantes y para Estudiantes SSJ, se presenta nuevamente como un centro de debate y análisis filosófico de la realidad desde una óptica crítica y propositiva, respaldada por los lineamientos filosóficos post modernos establecidos desde la filosofía alemana del siglo XIX, especialmente desde la óptica de filósofos como Nietzsche y Schopenhauer, primeros profetas de la honda crisis de valores en las que se sumergiría el mundo moderno y de la que por desgracia no ha podido salir el mundo actual y contemporáneo. Esta honda crisis de valores evidenciada en el fatal nihilismo pasivo que se asemeja tanto a la macabra visión del hombre tras el robo del fuego de Zeus por parte de Prometeo; parece que ciertamente hemos liberado de la caja de Pandora una serie de desavenencias y desventuras infinitas para el ser humano: violencia, desenfreno, pérdida de valores, abandono de la religión y de la moral, negación de la naturaleza divina y pérdida de un horizonte digno para la humanidad. Por tal motivo, y en concordancia con los foros realizados en años anteriores por parte de nuestra comunidad educativa, proponemos desarrollar una crítica constructiva pero profunda con respecto a todos estos menesteres que se encuentran ampliamente ligados a nuestro propio devenir y la situación histórica en que se ha subsumido como en un letargo la apática sociedad actual. Para desarrollar de forma precisa la mayor cantidad posible de problemáticas, hemos decidido proponer las siguientes mesas de trabajo:

1. Dios… ¿ha muerto?

Uno de los aspectos más delicados y profundos de la filosofía nietzscheana, resulta ser sin duda la muerte de Dios. Sin embargo, es necesario aclarar verdaderamente lo que el filósofo alemán propone como tal. Por tal razón, es necesario entrar a discernir verdaderamente la posición de Nietzsche con respecto al asunto en cuestión, especialmente por las interpretaciones que han surgido dentro de sus comentaristas más conocidos, y que se contradicen de la misma forma en que se contradice permanentemente el pensamiento mismo del filósofo alemán.

2. Nihilismo o La vida sin sentido.

Parafraseando a Nietzsche, El nihilismo es una consecuencia directa de la muerte de Dios, el hombre ha perdido su horizonte, es decir, el hombre le ha dado la espalda a Dios y se ha dado cuenta de que sin Dios, su vida ha dejado de tener un horizonte claro. Para Nietzsche, la pérdida del horizonte moral se refleja en una honda pérdida de valores que hacen que el hombre mismo pierda valor no solo para sus semejantes sino también para sí mismo, se sumerge en un abismo de desolación y exceso, y hasta la vida misma parece perder valor para sí mismo. Pero en Nietzsche, el nihilismo tiene dos caras: el nihilismo pasivo, representado precisamente por esa apática posición en que el hombre acepta – muy a la manera de Heidegger – que es un ser para la muerte y se resigna a ella, y encuentra en el exceso una puerta para llegar más rápido a su Telos existencial. Sin embargo, ante esta crisis de valores Nietzsche propone el nihilismo activo, el nihilismo de guerra, el nihilismo del hombre que no se resigna, sino que ante la nada se vuele el artífice de su propio destino, pues como bien dice Turguenev, “Antes había hegelianos y ahora, nihilistas. Ya veremos cómo vais a existir en el vacío”.

3. El superhombre en la historia: Nietzsche contra Hitler.

El nihilismo es quien da entonces la posibilidad histórica de la segunda guerra mundial. En una Alemania sometida por la comunidad internacional y el resentimiento, surge entonces una tendencia insana del nacional socialismo alemán que explota de manera inmisericorde la filosofía nietzscheana, ayudado ciertamente por Elizabeth Föster Nietzsche, quien incapaz de comprender en verdad el pensamiento de su hermano, decide prestarse a las más nefastas interpretaciones que darán como resultado la más dantesca caricatura nietzscheana: el superhombre de Hitler. Pero, ¿quién es en verdad el superhombre de Nietzsche?, más aún, ¿es en verdad el superhombre de Hitler el superhombre de Nietzsche?

4. Héroes, antihéroes, superhéroes y superhombres.

La filosofía nietzscheana y en especial el superhombre, surgen del pensamiento trágico griego, de donde surge también el héroe trágico, el héroe de las decisiones, el héroe del pensamiento. Históricamente, muchos héroes, antihéroes y tiranos han sido relacionados con los preceptos del superhombre: Leónidas, Alejandro Magno, Napoleón. Sin embargo, resulta muy atractivo poder utilizar la filosofía nietzscheana para analizar también el contexto de los grandes héroes del comic que han llegado al cine en los últimos tiempos: Superman, Batman, Iron Man, Capitán América, etc.

5. ¿La “supermujer”?

A pesar de cierta misoginia evidente del solitario de Sils-María, algunos estudiosos del filósofo del martillo aseguran que en realidad su superhombre tiene nombre de mujer: Lou Andreas Salomé. Resulta evidente que el Zaratustra – el libro del superhombre – surge de la dramática relación que sostuvieran ambos, y que en sus líneas se hayan escritos algunos mensajes dolorosos que solamente pudieron ser inspirados por la dramática ruptura de su relación. Por tal razón es importante también establecer la posibilidad de ciertas mujeres como “superhombres”, por su voluntad libre, su voluntad de poder y su amoralidad que les ha permitido también establecer su propia naturaleza y hacerse dueñas de su destino.

6. La lucha del León y el Dragón: Nietzsche vs Kant.

Así como Apolo y Dioniso conviven en un eterno “contramovimiento”, el filósofo del martillo establecería su némesis en el filósofo de la ley y del deber: Immanuel Kant. Las posiciones de Nietzsche y Kant siempre han sido caldo de cultivo para el enfrentamiento entre el deber y el querer, entre el deber y la voluntad libre, entre la conciencia y la voluntad de poder. Nietzsche, el “amoralista”, se enfrenta entonces a Kant, en una eterna lucha de contrarios que engendra sin duda uno de los pilares más ricos para la crítica y el debate filosófico.

7. Jesús: ¿hombre auténtico o Proyecto de superhombre?

La vida de Jesús, siempre ha sido motivo de estudio, crítica y análisis por parte de la comunidad religiosa, histórica y filosófica. Pero a pesar de la aparente oposición de Nietzsche al hijo de Dios, resulta evidente que la figura de Jesús se perfila como un modelo de superhombre, pues sus actos evidenciaron con creces los lineamientos del pensamiento nietzscheano: voluntad de poder, rompimiento del eterno retorno de lo mismo y una oposición a los valores tradicionales que habían degenerado igualmente en una apática sociedad ya lejana en el tiempo.

8. Semillero.

Esta mesa es para los neófitos en filosofía, un lugar, un punto de encuentro para el conocimiento del superhombre y de todo el andamiaje de la filosofía nietzscheana, elaborado con un lenguaje sencillo que le permita al asistente, desarrollar igualmente una posición crítica ante los avatares del pensamiento del filósofo danzarín.